domingo, 13 de enero de 2013
Dream on.
sábado, 17 de septiembre de 2011
¿Aún me recuerdas?
Tú… ¿Aún me sientes? ¿Aún me recuerdas?
Pocos recuerdos, pero intensos. Quiero volver a tenerte conmigo…
¿Recuerdas aquellas charlas? ¿Recuerdas aquellos buenos momentos?
Sentirte a mi lado ha sido lo más bonito que me ha pasado… Ser tuya.
Ahora, sólo pienso en mis labios rozando los tuyos una vez más… En mi mano recorriendo tu espalda… En un abrazo, en una mirada, en una sonrisa.
¿Aún me recuerdas?
Lo fuiste todo para mí. Aunque pienses que ya te he olvidado, lo sigues siendo todo.
Porque cada noche, en mis sueños, viajo hasta tu cama… Sin que te des cuenta, te abrazo suavemente, como el viento abraza todo lo que roza… Te acaricio. Me quedo despierta, viendo como duermes. Sin poder decirte “sigo aquí, soy tuya, abre los ojos”.
Y cada mañana, vuelvo a mi realidad. A esa realidad en la que tú no estás. Esa realidad en la que me dueles cada vez más… Esa realidad en la que mi corazón te llama una y otra vez, pero tú no lo oyes…
¿Aún me recuerdas?
No estás… Nunca estás… Nunca estarás…
Y el paso del tiempo no logra borrar las heridas, sino que las hace más grandes… Las abre cada vez más… Cada día lejos de ti es una herida más…
¿Cómo salir de todo esto? ¿Cómo olvidarte? ¿Cómo no quererte?
¿Aún me recuerdas?
Cada vez que pienso en ti, el mismo recuerdo vuelve a mi mente. Tus labios en mis labios. Tu mano en mi espalda. Mi mano en tu espalda. Un abrazo eterno, mientras nos quedábamos dormidas. Tus labios en mis labios. Tus labios en mis labios…
¿Aún lo recuerdas?
¿Aún recuerdas esa noche en la que no éramos tú y yo, sino nosotras?
¿Aún recuerdas los besos? ¿Aún recuerdas los abrazos? ¿Aún recuerdas mis “te quiero”?
¿Aún me recuerdas?
Una rosa, un te quiero… Nada fue suficiente para ti… Pero yo aún te recuerdo.
Te recuerdo y mi corazón te llama una vez más. ¿Lo escuchas? ¿Lo escucha tu corazón?
Pueden volver a latir juntos. Porque mi corazón no es nadie si el tuyo no le acompaña en el camino.
Levantémonos de nuevo. Retrocedamos una vez más. Volvamos al principio.
Vuelve a ser mi mitad. Vuelve a ser especial. Vuelve a formar parte de mi vida.
¿Aún me recuerdas? ¿Aún me sientes?
Vuelve.
lunes, 11 de abril de 2011
Siempre serás ese segundo amor
"Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos, esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella...
Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejaréis de intentarlo. Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.
Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más... Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.
Os libraréis de él o de ella, dejaréis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas que haciendo el amor con alguien a quien aprecias."
Paulo Coelho
sábado, 9 de abril de 2011
Los últimos versos...
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
¡Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos!
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
¡Qué importa que mi amor no pudiera guardarla!
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Yo no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise..
Mi voz buscaba al viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Para ti, y sólo para ti.